jueves, 19 de enero de 2012

Basque Culinary Center. Continuación.

Espero en breve terminar este reportaje. Ultimamente he leído críticas a este proyecto, también alabanzas. Creo que cómo todos tiene aciertos y fallos, lo que tengo claro es que resulta bastante complejo fotografiarlo. En mi opinión, es unos de esos proyecto con los que es fácil precipitarse y pretender fotografiarlo todo, cada esquina, cada curva, perdiendo la referencia del proyecto como unidad indisoluble. No quiero enjuiciar el proyecto como tal, solo comentar sus peculiaridades desde el punto de vista del trabajo del fotógrafo que debe plasmarlo en imágenes. A priori resulta un edificio distinto, llamativo por estructura y ubicación. El desnivel en el que se ha construido condiciona todo el proyecto, de lo que resulta un edificio al que se accede directamente a plantas superiores  teniendo que descender para visitar el resto de estancias, al revés de cómo entendemos el acceso a cualquier otro edificio.
Se le ha calificado de escultórico, su ubicación no lo hace especialmente visible, tanto por el maravilloso entorno natural como por las urbanizaciones-dormitorio que lo circundan y el escaso trasiego de viandantes. Lo que está claro es que no deja indiferente a nadie.