miércoles, 21 de noviembre de 2012

La vida y la muerte.



Esta imagen que aparece hoy en la prensa es desgarradora hasta extremos insospechados. Viendo esto, cualquier actividad que pueda tener hoy es casi un acto de frivolidad al lado del sufrimiento ajeno. Además cuando se es padre, el sufrimiento infantil duele más si cabe. Escribo esto, con la imagen de esos dos niños en la cabeza mientras mi hijo de 7 meses duerme aún plácidamente. Alguien ha robado el sueño y la infancia a esas dos criaturas.