martes, 16 de junio de 2015

Aquellos años 90.......

Los años 90 están en mi memoria por los Juegos Olímpicos de Barcelona, la Expo de Sevilla, y algunos recuerdos de adolescencia. La verdad es que esta década me pilla ya lejos. El motivo de acordarme de aquellos años vividos no es otro que el hecho de tener que fotografiar, en los próximos días, dos proyectos cuyas obras finalizaron en los 90. ¿Cómo?, ¿en los 90?...estamos en 2015.... Bien, la respuesta no es otra que la necesidad del estudio de arquitectura que los proyectó, de tener material fotográfico, y la verdad es que estoy encantado de que me hayan hecho este encargo.
En muchos casos en los que se pide fotografiar proyectos construidos hace tiempo, resurge con fuerza, por lo menos para mí, la idea que ya he comentado con algunos arquitectos, sobre la necesidad de asumir con "normalidad" la realización de un reportaje fotográfico al finalizar la obra, igual que ocurre en los inicios del proyecto con las infografías o la maqueta. Documentar fotográficamente un proyecto arquitectónico, de interiorismo o de ingeniería civil, debería ser lo habitual, es la manera de dejar constancia gráfica para el presente y el futuro, del trabajo realizado y permitir su difusión y divulgación.
Un aspecto muy importante que permitirá que los arquitectos asuman con normalidad la realización de un reportaje fotográfico de su obra, mas allá del interés en publicarlo en alguna revista especializada, es entender que un estudio de arquitectura es, además, una empresa, y que como tal, disponer de un dossier de su trabajo es útil, necesario y, en muchas ocasiones, imprescindible (En este sentido recomiendo el blog de Stepien y Barnó).
No sabemos cómo será el futuro pero podemos ir intuyendo alguna cosa, y me refiero principalmente a la comunicación, y muy especialmente a la comunicación de la arquitectura en la red. No sé cuántas revistas de papel quedarán en el mercado dentro de 5, 10 ó 15 años, pero lo que sí parece claro es que internet será un maremágnum (ya lo es) en el que todos deberemos nadar, y la información que cada cual pueda aportar, difundir y ofrecer, será el salvavidas que le permitirá seguir a flote.


© Jorge Allende