viernes, 19 de junio de 2015

El norte.

A veces me pregunta algún conocido si yo podría trabajar en cualquier parte, refiriéndose a la ubicación geográfica (yo soy un madrileño en San Sebastián). La respuesta, básicamente, es que sí, que en principio y en la era de internet, puedes estar dónde quieras, pudiendo enviar las imágenes a cualquier punto del planeta, incluso puedes no conocer a tu cliente personalmente (esto no es recomendable, pero ocurre). Esta respuesta admite muchos matices, no en todas partes se tiene acceso a arquitecturas interesantes o suficientes. Pero hay otros condicionantes relacionados con la ubicación geográfica que afectan al trabajo diario como lo es el clima. En zonas de buen clima, escasas precipitaciones y estabilidad atmosférica, el trabajo se facilita mucho a lo largo de todo el año, sin embargo en zonas muy lluviosas como esta del País Vasco, la cosa no es tan fácil. Hoy mismo he cancelado la sesión de fotos de uno de esos edificios "noventeros" de los que hablaba en mi entrada anterior y todo porque, pese a que ayer el tiempo fue estupendo por aquí, hoy ha amanecido como si estuviésemos en enero. La niebla impedía ver los montes cercanos y el sirimiri calaba al más preparado. Con todo esto, a las 7 de la mañana he enviado un correo urgente para aplazar la sesión en previsión de que la semana que viene mejore el tiempo, que ya es hora a estas alturas de junio (en mi primer verano como vecino de Donosti, en el mes de julio llovió 24 de los 31 días del mes, de locura!!!!). Pese a las previsiones, es difícil acertar con tanta inestabilidad, y es que incluso las previsiones a corto plazo (2 ó 3 días) cambian en pocas horas por estos lares, obligándote a aplazar nuevamente el trabajo. Ni siquiera las páginas de meteo que consulto con frecuencia son muy fiables en estas latitudes. Lo que he constatado en este tiempo es que San Sebastián, por su ubicación, es una especie de "urna" aislada con un microclima que provoca que a veces la predicción indique sol para esta zona cuando en realidad está lloviendo.

La foto de abajo es del jueves pasado en Leioa, cerca de Bilbao. La lluvia iba y venía constantemente,  ralentizando el trabajo. Como se ve en la foto, es bueno llevar siempre una bolsa de plástico para cubrir la cámara cuando la lluvia a aparece de repente y no hay tiempo de casi nada.


© Jorge Allende